Que si, que aquí seguimos. Por duro que sea todo. Por mucho que cuesten algunos días, merece la pena por seguir sonriendo a su lado. Merece la pena también por esos momentos juntos inolvidables. Porque un 22 está escrito en miles de sitios y sería imposible borrar todos. Porque somos un barco que muchas veces naufraga, pero que consigue salir a flote, sin importarle los daños. No seremos como el titanic, no. Nosotros no nos rendimos tan fácilmente. Por ello seguimos aquí, 22 meses después de aquella mañana de junio de 2011, porque somos invencibles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario